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Malla de simple torsión para cercados, una solución adaptable y duradera

La malla de simple torsión (malla rombo) es una solución habitual en cerramientos de jardines, áreas industriales y terrenos de gran superficie. Su patrón en diamante favorece la ventilación y mantiene la visibilidad, a la vez que ofrece estabilidad.

Disponemos de variantes de malla galvanizada o con PVC plastificado. Esta combinación permite dimensionar el cercado según el uso previsto y las condiciones del lugar.

Cercados Barcelona suministra e instala estas mallas con configuraciones a medida, cuidando el ajuste, la resistencia y un acabado uniforme en todo el perímetro. También realizamos vallados de parcelas en Barcelona, adaptándonos a cada terreno para que el resultado quede firme y bien integrado.

Trabajamos para que la instalación resulte sencilla desde el primer momento. Puedes confiar en nuestro equipo, que se ocupa de todo, ofreciendo un servicio de montaje de malla de torsión que va desde la elección del material hasta el montaje final.

Ya tengas un terreno en el campo o una parcela en la ciudad, este tipo de vallado ofrece seguridad, buena resistencia y un coste razonable. Es una opción duradera que se adapta a cualquier entorno sin perder funcionalidad.

Si decides instalarla con nosotros, te acompañamos durante todo el proceso y resolvemos cualquier duda que surja. Queremos que el resultado sea justo lo que necesitas: un cercado firme, limpio y bien colocado.

Medidas y acabados adaptados a cada tipo de cercado

Este tipo de malla, reconocible por su trenzado en forma de rombo, combina resistencia y flexibilidad gracias al alambre galvanizado con el que se fabrica. Por eso sigue siendo una de las mallas más prácticas para cercar todo tipo de espacios.

Antes de elegir, conviene valorar las medidas y los acabados disponibles. La versión plastificada es especialmente duradera, ya que resiste mejor la humedad y la corrosión.
Además, el tono verde suele ser el preferido, porque se integra con naturalidad en jardines y zonas con vegetación.

Las aberturas de la malla de simple torsión suelen rondar los 5 cm, aunque también existen versiones de 4 cm muy útiles para cerrar pistas de pádel o tenis. Este formato más fino mantiene la seguridad sin impedir la visibilidad del entorno.

Su diseño deja pasar el aire con facilidad, algo que se agradece en zonas con viento o terrenos abiertos. El alambre, que suele tener entre 1,9 y 2,05 mm de grosor, ofrece la firmeza necesaria sin restar flexibilidad al conjunto.

Los rollos estándar miden 25 metros de largo y pueden elegirse en distintas alturas: 1, 1,5, 2 o 4 metros. Además, esta malla se une con facilidad entre tramos, lo que permite adaptarla sin esfuerzo a terrenos irregulares o con desniveles, manteniendo siempre su resistencia.

Malla de simple torsión: práctica, resistente y con muchos usos

La popular malla de simple torsión es ese tipo de cerramiento que ves en casi todas partes, y no por casualidad. Su forma de rombo y el alambre trenzado le dan la fuerza justa para durar años sin encarecer el proyecto. Se coloca rápido y apenas requiere mantenimiento, algo que siempre se agradece.

Funciona igual de bien como valla para jardín que rodeando una pista deportiva o delimitando una parcela.

Esa facilidad para adaptarse a cada espacio es, precisamente, lo que hace que tanta gente siga confiando en ella cuando busca un cercado sencillo y eficaz.

Cómo colocar correctamente una malla de simple torsión

Si estás pensando en instalar una malla de simple torsión, lo mejor es dejarte asesorar por alguien con experiencia. Podemos orientarte para elegir el modelo que mejor se adapte a tu terreno y a lo que permite tu municipio.

Conviene revisar antes las normas locales, ya que en algunos lugares se limitan la altura o el tipo de malla que puede instalarse. Una vez tengas claro eso, solo necesitarás reunir los materiales básicos y seguir unos pasos sencillos para montar el cercado sin complicaciones.

Materiales necesarios para montar un cerramiento con postes galvanizados

Para instalar una malla de simple torsión con postes galvanizados, lo ideal es contar con los elementos básicos que aseguren un montaje firme y duradero. A continuación, tienes todo lo que vas a necesitar:

  • Malla galvanizada de simple torsión.
  • Postes de tubo galvanizado, preferiblemente perforados.
  • Patas o tornapuntas galvanizadas para reforzar la estructura.
  • Pletinas metálicas que ayuden a fijar la malla.
  • Tensores para mantener la malla bien tirante.
  • Tornillos resistentes al óxido.
  • Alambre galvanizado de 1,6 a 1,8 mm, o grapas si prefieres un sistema alternativo.
  • Alambre guía galvanizado de entre 2,6 y 2,7 mm de grosor.

Cuando ya tengas preparados todos los materiales, llega el momento de montar el cercado. Aquí te explicamos los pasos más importantes para lograr un resultado firme y duradero:

  • 1. Coloca los postes iniciales. Sitúa un poste galvanizado con perfil de ala al principio y al final de cada tramo. Refuerza el primero con una pletina metálica para facilitar el paso de la malla. Puedes perforar los postes con una tornapunta o pata galvanizada.
  • 2. Añade los alambres guía. En el poste inicial, coloca las líneas de alambre guía y ténsalo con tensores galvanizados. Esto dará estabilidad a toda la estructura.
  • 3. Instala los postes intermedios. Colócalos dejando unos tres metros entre cada uno. Según el tipo de terreno, puedes anclarlos o enterrarlos para ganar firmeza.
  • 4. Refuerza con postes centrales. Estos deben situarse aproximadamente cada veinticinco metros. Llevan dos patas de apoyo y tensores a ambos lados para mantener los alambres bien tensos.
  • 5. Coloca los postes de esquina. Si el vallado cambia de dirección, usa un poste de esquina galvanizado y sujétalo con dos patas y tornillos. Así evitarás que se mueva con el tiempo.
  • 6. Fija la malla. Utiliza un alambre más fino, de entre 1,6 y 1,8 mm, para sujetarla. Puedes atar o grapar cada cincuenta centímetros. Si lo deseas, añade una cancela para facilitar el acceso.

Con paciencia y siguiendo estos pasos, obtendrás un cercado estable, duradero y con un acabado profesional. Y si prefieres dejarlo en manos de expertos, nuestro equipo puede encargarse de toda la instalación por ti.

Aunque a simple vista parezca un trabajo sencillo, conseguir un cerramiento bien hecho requiere experiencia y precisión. Por eso, lo más recomendable es contar con profesionales que sepan cómo hacerlo.

En nuestro equipo te ayudamos desde la elección de la malla hasta la instalación completa. Disponemos de distintos modelos, medidas y materiales, y trabajamos con personal cualificado que garantiza un resultado resistente y duradero.